27 octubre 2009

a mi querido tonto....una SONRISA

Cuanta ilusión al verte, esa sonrisa tan grande, de alegría, de sentirte más persona, esa sonrisa que sólo está al alcance de gente especial . La hipótesis de que eras especial paso a teoría cuando al verme viniste corriendo, sin borrar la sonrisa, y me preguntaste que en que me podías ayudar, te noté radiante, con ganas de hacer bien tu trabajo, supiste estar en tu sitio y te dije que "DIESEL y lleno, por favor" sin más, cuando terminaste tu trabajo con una sonrisa me comentaste, "va a ser en efectivo, o con tarjeta", al elegir la última opción tuve que cortar nuestro breve contacto.

Al salir me cambió mi sonrisa por un fruncido rostro, hábía escuchado una conversación un tanto rara entre las dos dependientas, "y ahora quién va a enseñá a éste, quién lo va controlá de que no ze equivoque, que para ezo me zuban el zuerdo, tendré que estar pendiente de mi trabajo y del otro", me puse triste, pero al verte ocupado en otros menesteres (barriendo) y con tu sonrisa se me quitó el cabreo, y pensé, "estás alcahuetas mal follás", que las zurzan..o no, supongo que cuando vean lo que tienen delante rectificarán. Con ese pensamiento em autoconvencí y pase a ser un cliente habitual. El buen hombre además de realizar bien su trabajo me regalaa una terapia de lo más positiva.


Pasó un verano, comenzó el otoño, pasó otro día normal, esta vez no me atendiste, pero sí que te ví intentando demostrar al mundo de que eres tan válido como el que más, y encima sonriendo, como siempre. Al entrar las alcahuetas, esta vez cambiaban de turno,se eron una de la otra ,"bueno Mari ahí te dejo con el TONTO", "hija que vamo hacé con el TONTO, como nos la colaron..", aquí pensé en poner fin a nuestra comercial relación, me puse muy triste y sobre todo nervioso, el tono peyorativo de las palabras me hundieron, no quería dar el trabajo a esas petardas, no quería contribuir a sus sueldos.

Perdona si he estado tiempo sin ir, pero no me sentía con fuerzas, hasta que el otro día tras darle vueltas me dije, "las alcahuetas estas no son quienes para sesgarme este momentito nuestro, no tienen derecho a que tú pierdas a un cliente, nooo" y ayer cuando reposté de nuevo maldecí por poner en duda nuestra relación, de poner en peligro este buen ratito, en fín, a los TONTOS no nos hace falta mucho para ser felices. En agradecimiento a todo lo que me haces te escribo desde este huequito en esta telaraña, espero que sigas igual de "tonto" , y que me lo pegues a mí y a todos los que paramos , y sobre todo, que nadie jamás te borre esa sonrisa.

Un abrazo querido GASOLINERO.
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